Pastel mousse de melocotón


Pastel mousse de melocotón


Estoy muy contenta de cómo me ha quedado este pastel, teniendo en cuenta las condiciones en que lo hice. En casa de mi suegra, sin batidora en condiciones, sin manga pastelera,  cuajando la gelatina en una nevera que no tiene las baldas rectas... ¡y hay que ver la pinta que tiene! Y de sabor y aroma impresionantes también, lo tengo que repetir en casa tranquilamente y con mis utensilios por que que nos encantó a todos. No es nada empalagoso y tiene una textura muy suave que no sacia nada y un gusto exquisito ¡uno de esos pasteles que pasan solos! 
La historia es que estábamos pasado unos días en casa de mi suegra y mi hijo quiso celebrar con ella y por tercera vez este año su aniversario. Quiso un pastel de melocotón en almíbar, que le encanta, así que probé a ver que tal me salía el invento. El resultado es un delicioso y fresquísimo pastel que no necesita horno ¡ideal para este tiempo!  Además más fácil no puede ser, solo hace falta dejar tiempo entre capa y capa para que la gelatina cuaje bien. Si yo he podido hacerlo en esas condiciones a vosotros os saldrá un pastel de lujo, ¡probadlo y ya veréis qué éxito que tendrá!



Pastel mousse de melocotón, ingredientes:


Para la base 
100 gr de mantequilla 
300 gr de galletas digestive 


Para el relleno 

8 hojas de gelatina 
los melocotones de un bote de kilo (guardamos el almíbar) 
100ml de leche 
1 tapón de aroma de vainilla líquido 
100 gr azúcar glas 
250 gr de queso crema tipo Philadelphia 


Para la gelatina de almíbar 

4 hojas de gelatina 
el almíbar del bote de melocotones 


Para la cubierta de nata 

medio kilo de nata para montar 
50 ml de almíbar con gelatina



Pastel mousse de melocotón, preparación:


Triturar las galletas hasta que queden bien finas, si no tenemos picadora las podemos poner dentro de una bolsa de plástico y darles golpes hasta que queden bien picadas. Una vez bien picadas las mezclamos con la mantequilla fundida y lo mezclamos bien hasta que quede como arena mojada. 

Preparamos un molde desmoldable engrasandolo, ponemos la mezcla de galletas y mantequilla en el fondo y lo aplanamos bien con el reverso de una cuchara. Ponemos el molde en la nevera para que quede la base bien endurecida, al menos durante media hora. 

Calentamos la leche sin que llegue a hervir, añadimos el azúcar y el aroma de vainilla y lo mezclamos hasta que quede bien disuelto. 
Ponemos las 8 hojas de gelatina a hidratar en agua fría unos 5 minutos, luego las incorporamos a la leche caliente pero no demasiado, mezclamos bien para que quede la gelatina bien disuelta. 
Trituramos los melocotones y los añadimos a la leche con gelatina e incorporamos también el queso crema y lo mezclamos todo muy bien con unas varillas. Lo dejamos enfriar un poco y vertemos la mezcla sobre la base de galletas, introducimos el pastel en la nevera para que la gelatina quede cuajada. Un par de horas. 

Hidratamos las 4 hojas de gelatina en agua fría unos 5 minutos, mientras calentamos un poco el almíbar en un bote y añadimos las hojas de gelatina bien hidratadas, se mezcla muy bien para que la gelatina se deshaga y se disuelva bien en el almíbar. Reservamos 50 ml de esta mezcla para la cubierta de nata y vertemos el resto sobre el relleno de melocotón una vez ya esté bien cuajado. Lo guardamos en la nevera hasta que cuaje, una hora. 

Montamos la nata bien firme y añadimos el almíbar de melocotón con gelatina, se mezcla con cuidado para que la nata no se baje y no pierda volumen y el aire que contiene. Lo reservamos hasta que la capa de almíbar del pastel esté bien cuajada. 

Ponemos la nata en una manga pastelera, si no tenéis podéis improvisar una haciendo un cucurucho de papel de cobre. Repartimos la nata por encima del pastel de forma que quede bonito, yo lo he hecho en montoncitos porque con la manga improvisada no da para más. Pero haciendo quenelles con dos cucharas también queda bien, o poner una capa de nata bien gruesa y después marcar olas y remolinos con el reverso de una cuchara grande, hay mil decoraciones chulas, puedes experimentar y elegir la que más te guste! Lo guardamos en la nevera para que la gelatina coja cuerpo y así la nata no se os desmontará. 

Mirad el corte como queda, la capa del medio, la de almíbar, le da un toque buenísimo, bueno todas las capas están muy buenas, y combinadas quedan genial!



Aquí tenemos al niño homenajeado, ¡11 años ya! Quería 11 velas, eso de poner sólo un par de velas con el número no vale... ¡Qué trabajo para encender todas con la brisa que hacía!




Otro delicioso pastel muy rápido, fácil y sin horno es este pastel fácil de fresas con nata, podéis cambiar las fresas por cualquier otra fruta si no encontráis fresas de calidad, queda perfecto con frutas del bosque de las que se venden congeladas.  Y otra idea para un postre fàcil, ràpido, elegantísimo y muy veraniego son estas tartaletas de frutas y mascarpone. Tenéis donde elegir ¡a cual más fácil y rico!