Carrillera de cerdo al horno



Carrillera de cerdo al horno


La carrillera de cerdo es una carne que queda muy melosa y tierna y contrariamente a lo que parece no tiene casi grasa, lo que tiene es gelatina ¡que va genial para los huesos! Hecha al horno coge una capa un poco crujiente por el exterior que resulta deliciosa y además tiene un sabor buenísimo, y si antes la hemos marinado, como en este caso con vino tinto, pues aún mejor! Es muy fácil de cocinar, esta vez lo he hecho al horno pero hecha a la cazuela también queda bien, incluso hecha en olla express. Una pieza de carne que vale mucho la pena, si no la habéis hecho nunca atreveos a cocinarla y ya veréis qué delicia.  Vuestro carnicero os las arreglará para que en casa solo tengáis que ponerlas en la cazuela, al horno o hacerlas a la brasa, de cualquier forma quedan deliciosas.



Carrillera de cerdo al horno, ingredientes: 


 4 carrilleras de cerdo
 1 cebolla
 1 puerro
 3 dientes de ajo
  1 zanahoria o 2 pequeñas (Las de La Coromina que son pequeñas, 2) 
1 tomate pequeño rallado 
1 vaso de vino tinto
 1/2 vaso de coñac o de jerez o vino rancio
 2 vasos de caldo de carne
1 cucharadita de romero seco
1 cucharadita de tomillo seco
 2 hojas de laurel
 1 cucharadita de salvia seca
 aceite de oliva virgen extra
sal i pimienta negra acabada de moler

Todas las verduras son de cultivo ecológico y de proximidad, de la parada del mercado del León de La Coromina, pero si no podéis ir por la mañana al mercado del León también podéis comprar en su página web y os llevarán la compra a casa, o también podéis encontrar sus estupendas verduras en algunas tiendas de comida ecológica, visitad la página web de La Coromina y informáos ¡vale la pena!



Carrillera de cerdo al horno, preparación: 


Ponemos las carrilleras, bien limpias de nervios y grasa (os lo hará el carnicero) a macerar cubiertas con el vino tinto, el coñac y todas las hierbas aromáticas (romero, tomillo, laurel, salvia y los dientes de ajo enteros y con piel ) al menos una hora en la nevera, a ser toda una noche aún mejor.

Limpiamos y cortamos todas las verduras en trozos pequeños, los ponemos en una ensaladera y los aliñamos con aceite, sal y pimienta, lo mezclamos como si aliñásemos una ensalada, que quede todo bien impregnado.

Disponemos en una bandeja para el horno las verduras aliñadas, ponemos las carrilleras encima escurridas de la marinada, que reservamos, y echamos un buen chorro de aceite sobre ellas. 

Horneamos a 250º unos tres o cuatro minutos, damos la vuelta a le carrilleras y las dejamos asar unos cuatro minutos más por el otro lado.

Añadimos el líquido de la marinada con las hierbas y los ajos y lo dejamos un rato a la misma temperatura, para que reduzca el alcohol, unos cinco minutos. A continuación añadimos el caldo bien caliente, bajamos el horno a 150º y lo dejamos cocer durante una hora y media aproximadamente. Tenemos que ir girando las carrilleras y regándolas con su jugo varias veces.

Una vez las carrilleras están bien cocidas sacamos la bandeja del horno, separamos las carrilleras, las hojas de laurel y los ajos y trituramos toda la verdura con el jugo de la cocción, también podemos añadir la carne de los ajos.

Esta salsa que nos ha salido la ponemos en una cazuela y la hacemos reducir un rato hasta que nos quede de la textura que nos guste, ya veréis que sin añadir harina ni nada enseguida queda una salsita bastante espesa, muy rica en gelatina ¡y de gusto!

Añadimos las mejillas a la salsa, las dejamos cocer unos minutos, y ya las tendremos a punto, buenísimas!

Servimos las carrilleras añadiendo un poco de salsa por encima y acompañadas de la guarnición que más os guste, en este caso unos deliciosos nabos mini de La Coromina, si queréis la receta la tenéis aquí.