Pollo de corral con langostinos



Pollo de corral con langostinos


Hoy te traigo un plato de fiesta mayor, ideal para cualquier celebración o compromiso que tengas, ¡con esta receta siempre triunfas!  Es muy fácil de hacer, le gusta a todo el mundo y siempre sale bien ¿Que más se puede pedir? Pués que se pueda dejar hecha con antelación, para no tener que trabajar el día de la fiesta,  otra ventaja de este pollo de corral con langostinos, ¡lo tiene todo!

Este tipo de recetas de mar y montaña son muy típicas  de la cocina catalana, sobretodo de la Costa Brava, y el origen es muy curioso:

Antiguamente el marisco no era considerado producto de lujo si no más bien de segunda, lo había en abundancia y los pescadores no le daban ninguna importancia, al contrario, lo que sí que era producto de lujo y de fiesta grande era el pollo. Entonces, el día de las grandes celebraciones, se cocinaba un pollo rustido y, al día siguiente, añadían a la cazuela algo de marisco que tenían por casa para alargar el plato.  Curioso, ¿verdad?

Así nacieron  unos platazos espectaculares que son, en realidad, recetas muy parecidas. Como el pollo con cigalas, la más conocida de todas.  A mi es como más me gusta el mar y montaña, con cigalas, pero a muchas personas no les gusta porque los langostinos son más fáciles de comer, en todo caso con langostinos está de muerte así que no dejes de probarlo y ya me dirás.



Pollo de corral con langostinos, ingredientes para 6 personas:


1 pollo de campo troceado en 8 trozos, con sus menudillos
Harina (para enharinar el pollo),  12 langostinos, 
2 tomates maduros rallados o 4 cucharadas de tomate triturado de calidad
2 cebollas y 1 diente de ajo picados
1 chorro de brandi, pimienta negra y sal
Aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada de manteca de cerdo y caldo de pollo o agua

Para la picada:
2 rebanadas de pan tostado, un manojo de perejil
1 diente de ajo pelado, un puñado de almendras tostadas
Media pastilla de chocolate negro (25gr aproximadamente)
El hígado del pollo, frito
1 hígado pequeño de  rape 



Pollo de corral con langostinos, preparación:


Salpimentamos el pollo y lo enharinamos bien por todas partes, retiramos la harina sobrante. De esta manera nos quedará más jugoso y además la harina ayudará a ligar la salsa, así nos evitamos tener que añadir harina cruda al final para espesarla.

No deberíamos  añadir  harina al final de un guiso para espesar la salsa, pues el sabor a harina cruda lo estropearía, además nos pueden quedar grumos. Es mejor añadir la harina al principio y siempre sofreírla para que tome un sabor tostado y se deshaga y no forme grumos, como cuando  hacemos salsa bechamel. O bien, como he hecho yo, enharinar los ingredientes antes de freírlos.

Seguidamente  calentamos en una cazuela un buen chorro de aceite de oliva y la cucharada de manteca de cerdo. Cuando esté bien caliente freímos el pollo para que quede dorado. Reservamos.

En el mismo aceite freímos los langostinos, solo vuelta y vuelta, deben  quedar  crudos por dentro, hay que ir con cuidado de que no se nos pasen o nos quedarían secos y correosos y sería una pena. Reservamos.

Siempre en el mismo aceite (podemos añadir un poco, si es necesario) sofreímos el ajo y la cebolla hasta que quede la cebolla bien oscura y, una vez la tenemos bien sofrita, añadimos el tomate rallado y también lo vamos sofriendo a fuego lento hasta que quede  caramelizado.

Añadimos a la cazuela con  el sofrito el pollo que teníamos reservado, el hígado lo guardamos para la picada. Damos unas vueltas al  pollo frito en la cazuela con el sofrito para que coja temperatura y entonces añadimos el brandi, dejamos que se evapore y pierda el alcohol y cubrimos con caldo (o con agua), tapamos la cazuela y dejamos que se haga a fuego lento. Una media hora más  o menos.

En  una sartén pequeña a parte freímos el hígado de pollo, que reservamos, y después el hígado de rape que también reservamos.  El hígado de rape, cuando se fríe, suelta mucho aceite y desprende un olor muy fuerte, este aceite lo desechamos pues puede incluso resultar desagradable. En cambio de sabor resulta muy suave y delicioso, a las picadas de cazuelas o arroces de pescado les da un toque delicioso.  No olvides pedirlo a tu pescadero y ya verás como mejora muchísimo el sabor de tus platos.

Seguidamente mientras se cuece el pollo preparamos la picada. Podemos hacerla a mano en un mortero o bien en un vaso con la minipimer. Añadimos todos los ingredientes de la picada de golpe y lo majamos (o mixamos) hasta que quede bien fino, añadimos a la picada un poco de caldo de la cazuela, bien caliente para que el chocolate se deshaga y quede bien integrado en la picada que hemos preparado para añadir a la cazuela y ayudar a ligar la salsa.

Cuando la cazuela lleve una media hora haciendo chup chup a fuego lento, añadimos la picada, removemos un  poco la cazuela para repartirla bien y colocamos por encima los langostinos que teníamos reservados. Tapamos la cazuela y dejamos que se termine de hacer durante unos 5 minutos más.

Esta cazuela, como todos los rustidos, calderetas, escabeches etc  gana  con el reposo y está mucho mejor de un día para otro. Resulta ideal para hacerla la víspera cuando tienes una celebración especial, así el día de la fiesta sólo tendrás que calentar la cazuela y listos. ¡Muy práctico!

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