Pastel de lavanda, limón y frutos rojos



Pastel de lavanda, limón y frutos rojos


Hacía días que no publicaba nada dulce ¡demasiados días! Así que he decidido ponerle remedio con algo bien bueno, un pastel que es delicioso y además súper bonito, y bien fácil de hacer, del estilo del pastel fácil de fresas que publiqué hace unos días. La combinación de limón o lima y frutos rojos no me puede gustar más, la he utilizado en el Bundt de moras y limón, en las magdalenas de limón y arándanos y ahora aquí, creo que forman un matrimonio perfecto.

Estos pasteles "desnudos", naked cakes los llaman, no sólo me parecen super bonitos si no que me daba la impresión de que me encantarían porque no tienen tantas coberturas, fondants ni grasas como los que van totalmente cubiertos y realmente es así ¡me encanta! También tenía ganas de probar el bizcocho de lavanda ¿no os parece encantador? ¡Un bizcocho de lavanda! Desde que lo vi por primera vez que quería hacerlo y justamente el otro día visité una amiga y salí bien cargada de tesoros de su casa, entre otros un precioso ramo de flores de lavanda, así que ya tenía lo que necesitaba par la receta! Montse vive en una pequeña masía de piedra en el campo, con huerto, rodeada de hierbas aromáticas y con el bosque a tocar ¡un sueño de casita!




Aquí tenéis los tesoros del huerto de Montse: Laurel, albahaca, hinojo, romero en flor, tomillo, salvia y la protagonista de hoy, la lavanda!




Pastel de lavanda, limón y frutos rojos, ingredientes:


Para el bizcocho  

1 oigurt  
1 medida de yogur de aceite de girasol  
2 medidas del yogur de azúcar (yo 1 y medio, no me gusta demasiado dulce)  
3 medidas del yogur de harina   
4 huevos (3 si son muy grandes 
1 sobre de levadura química  
la piel rallada de un limón  
el zumo de medio limón  
1 cucharada sopera llena de flores de lavanda (pueden ser frescas o secas)  

Para el relleno y la cobertura  
1 paquete de frutos rojos congelados (yo del Lidl)  
1/2 litro de nata para montar o montada  
1 cucharada de azúcar glas  
1 hoja de gelatina  
50 ml. de agua y una cucharada de azúcar para hacer un almíbar  
la piel rallada de una lima



 Pastel de lavanda, limón y frutos rojos, preparación:


Hacemos el bizcocho, tamizamos juntos la harina y la levadura química. los reservamos en un bol.

En otro bol suficientemente ancho ponemos los huevos, el azúcar, el aceite, el yogur, las flores de lavanda, el zumo y la piel rallada del limón, lo mezclamos todo muy bien y seguidamente añadimos la harina con la levadura química y lo mezclamos hasta que quede bien integrado, nos quedara una masa ligera y fina.

Engrasamos bien un molde redondo, vertemos la masa y lo horneamos a 180 º durante 50 minutos aproximadamente, vigilad el horno y cuando veáis que al pinchar con un palo éste sale limpio es que ya está a punto. Lo dejamos enfriar sobre una rejilla y, una vez frío lo desmoldamos y lo dejamos terminar de enfriar, para cortarlo debe estar bien frío. También podéis utilizar dos moldes de aluminio desechables y poner la mitad de la masa en casa molde, así os ahorráis tener que cortarlo.

Vamos por la nata, la montamos tan firme como podamos si es que no la hemos comprado montada, tener la nata y todos los utensilios bien fríos facilita mucho la tarea. A medio montar añadimos el azúcar glas y seguimos hasta que se formen picos. Una vez montada la reservamos.

Hacemos un almíbar con el agua y el azúcar, mientras tanto ponemos a hidratar la hoja de gelatina en agua fría. Una vez hecho el almíbar lo dejamos enfriar un poco y cuando esté tibio añadimos la hoja de gelatina escurrida y removemos para deshacerla bien. Añadimos la gelatina a la nata y removemos suavemente para integrar bien.

Montamos el pastel, ponemos un poco de nata en el fondo del plato donde irá para que quede fijado y no se mueva, seguidamente ponemos una capa del bizcocho y encima la mitad de la nata bien repartida, para que quede bien la aplanamos con una espátula o un cuchillo plano. Repartimos por encima la mitad de los frutos rojos y se tapa con la otra mitad del bizcocho presionado un poco, si sale nata del relleno no pasa nada, luego la repartiremos y hará muy bonito.

Repartimos por encima el resto de la nata dejando que caiga un poco por los lados y seguidamente pasamos la espátula o un cuchillo por los costados, como repartiendo la nata y haciendo que la nata de la parte de arriba quede bien puesta. Por los lados no debe quedar el bizcocho totalmente cubierto, se ha de entrever a través de la nata y a trozos totalmente. Este aspecto rústico de los naked cake los hace preciosos.

Solamente nos queda poner por encima las frutas rojas que nos quedaban, en medio formando una montañita, y repartir por todo el pastel la ralladura del lima, no sólo su color verde contrasta con la nata y hace un efecto precioso si no que el aroma que aporta queda muy bien.


Mirad que corte, impresionante!



Podemos guardar el pastel en la nevera hasta el momento de servir, la gelatina hará  que se aguante. Ya veréis que delicia, de aquellos que dejan a todo el mundo con la boca abierta!