Pan de avellanas y orejones de albaricoque



Pan de avellanas y orejones de albaricoque


Seguro que más de una vez has tenido ganas de hornear tu propio pan ¿no te apetece? La verdad es que el pan hecho en casa es una maravilla, queda delicioso y además puedes darle el sabor que quieras. 

Este es de avellanas y orejones de albaricoque y combinado con mantequilla y miel o mermelada es una de las cosas más deliciosas que he probado en mucho tiempo ¡más que buenísimo! ¿Te animas a probarlo? Es un poco laborioso pero te lo pasarás pipa con todo el proceso, ¡y seguro que te sale bien bueno!

Pan de avellanas y orejones de albaricoque, ingredientes:


25 gr. de levadura fresca o bien 7 gr. de levadura en polvo especial para hacer pan 
1 cucharadita de azúcar o bien de miel 
300 ml. de agua 
500 gr de harina fuerte, especial para hacer pan.  
2 cucharaditas de sal 
Un buen puñado de avellanas y unos 5-6 orejones de albaricoque cortados en trocitos 
Harina extra para espolvorear la superficie de trabajo, las manos ...

El pan te quedará mucho mejor si la harina es de calidad, no de súper. En cualquier panadería que hagan pan ellos mismos (no de panificadora) te la venderán y, si puede ser ecológica, te quedará un pan ... ¡de lujo!






Pan de avellanas y orejones de albaricoque, preparación:


Primero disolvemos la levadura y la miel (o azúcar) en la mitad del agua que estará tibia.

En un bol grande ponemos la harina y la sal, lo mezclamos bien y hacemos un agujero en medio, el típico volcán.

Colocamos la mezcla del agua con levadura en el hueco de la harina y la vamos integrando haciendo movimientos circulares poco a poco, vamos añadiendo el resto del agua y lo mezclamos todo muy bien hasta que quede una masa húmeda, dependiendo de la harina puede ser que necesites más agua, hay que ir ajustando.

Si te queda la masa pegada a las manos y piensas que nunca más te la podrás quitar de encima, la manera de despegarla es frotándose las manos con harina seca. Los trocitos que saltan se integran en la masa.

Ahora toca amasar, nos espolvoreamos las manos y también la superficie de trabajo con harina y vamos mareando la masa, doblándola, estirándola y volviéndola a doblar. Esto hay que hacerlo durante 5 minutos bien buenos, ahora es cuando el gluten va cogiendo la estructura necesaria para hacer el pan.

Una vez ya lo hemos amasado suficiente tiempo formamos una bola con la masa y la tenemos que dejar levar, al menos 45 minutos, pero lo ideal es dejarlo tres horas para que la levadura se vaya desarrollando y el pan tenga mejor sabor. Debemos dejar la masa tapada con un papel film (no envuelta de todo o no podría crecer, sólo tapada por encima) y por encima del papel film un paño de cocina. Debe estar en un lugar cálido y lejos de corrientes de aire.

Una vez ha pasado el tiempo veremos que la masa ha duplicado su tamaño, amasamos un poco más para sacar las burbujas de aire que se han formado. En este punto es cuando añadimos los trocitos de avellana y de orrejones a la masa, hay que hacerlo poco a poco e ir integrando todo bien. Si preferimos otros ingredientes ahora es el momento de ponerlos (queso rallado, aceitunas, cebolla confitada, orégano, romero y tomillo ...)
Le damos la forma que queramos: panecillos, barritas, roscas ... Yo he hecho dos panes redondos. Si es necesario hacer cortes al pan se hace ahora, yo le he hecho 2 cortes en cruz con un cuchillo afilado. Lo espolvoreamos de harina, lo volvemos a tapar con un paño y lo volvemos a dejar levar 45 minutos más. 

Aprovechamos para precalentar el horno.
Una vez ha pasado el tiempo y ya ha vuelto a subir vamos a hornear, con el horno bien caliente a 225º unos 20 o 25 minutos. antes de meterlo en el horno lo rociaremos con un poco de agua (con un pulverizador o salpicando con la mano).
Un truco para que quede bien dorado si no se puede hacer con horno de leña o de vapor que sería lo ideal es "fabricar el vapor", antes de introducir el pan en el horno ponemos una bandeja llena de agua en la parte de abajo ,y cuando empiece a hacer vapor (será en seguida), introducimos nuestro pan, así queda más crujiente y con una corteza dorada bien bonita.
Hacer tu propio pan es laborioso, es verdad, pero te lo pasarás muy bien con todo el proceso y el pan que hornearás te parecerá el mejor pan del mundo mundial, y seguramente lo será, mucho mejor que el que compramos diariamente en según ue súpers :-)

La receta básica la he sacado del libro de Jamie Oliver, pero algunos trucos como rociar el pan o utilizar la bandeja con agua para hacer el vapor los he ido encontrando en diferentes blogs dedicados al tema del pan, ¡hay un montón !


Espero que te hayan gustado estas recetas y que te sean de utilidad, si quieres puedes seguirme en las redes sociales para estar al tanto de todas mis novedades, puedes seguirme en FacebookTwiter Google+ ¡¡Te espero!!