Flores de calabacín rellenas de queso de cabra y cebolla confitada


Flores de calabacín rellenas de queso de cabra y cebolla confitada


La receta de hoy más delicada no puede ser ¿se os ocurre algún manjar más delicado que unas flores rellenas? Las flores resultan deliciosas y comerlas siempre aporta un toque encantador, de sorpresa y de color a los platos. A mí me entusiasma cocinar con flores, tanto las cocino en postres como estos buñuelos de flores de saúco o la mermelada de violetas, con requesón o con tortitas como en platos salados como estos huevos poché con flores de romero y como las flores de calabacín, que se comen en platos salados. Tradicionalmente en nuestra zona siempre se habían comido, no se porque se perdió la costumbre... En cambio en otros países como Italia o en la Provenza francesa sigue siendo muy común cocinarlas, en Italia hacen una pizza di fiore de zucca que se una maravilla y la Provenza se comen rebozadas o rellenas como hoy he hecho yo. 

 Estas flor de calabacín rellenas las haréis en un santiamén y seguro que son un éxito en cualquier ocasión! Llevan un rebozado muy ligero, tipo tempura, que las hace muy crujientes. En cambio el relleno es cremoso y aromático pero muy suave, no queremos que esconda el sabor tan delicado de las flores de calabacín. Son muy fáciles de hacer ¡probadlas y ya veréis como os encantan!



Flores de calabacín rellenas de queso de cabra y cebolla confitada, ingredientes:

un buen ramo de flores de calabacín, unas 20 flores. 
un rulo pequeño de queso de cabra 
una cebolla grande o dos pequeñas 
un diente de ajo 
una hoja de laurel 
sal y pimienta negra recién molida 
dos cucharadas de harina 
unas cucharadas de agua con gas bien frías 
perejil picado para decorar



Flores de calabacín rellenas de queso de cabra y cebolla confitada, preparación:


Primero de todo tenemos que limpiar muy bien las flores de calabacín, las ponemos en remojo en agua bien fría para que tengan buen aspecto. Cuando han estado un rato en el agua las vamos limpiando, con cuidado las limpiamos por dentro, que no tengan ningún insecto o restos de hierbas o tierra, y hay que sacar el pistilo, el palito que tienen en el medio, con el mismo dedo o con la punta de un cuchillo. Si son muy grandes tendrán como unos pelos que no son agradables de comer, yo las rasco delicadamente con un cuchillo. Aquí abajo veis como quedan una vez limpias.

Y estas son las que se me han roto o no están lo suficientemente bien como para rellenarlas, las haré en rissoto o en pizza, ya veremos!




Pelamos y picamos la cebolla y la ponemos en un recipiente de vidrio que pueda ir al microondas con un diente de ajo, una hoja de laurel, sal y un buen chorro de aceite de oliva, lo tapamos y lo hacemos en el microondas durante 8 minutos, si aún no está lo removemos y lo dejamos dos minutos más. si tienes alguna duda puedes ver todo el proceso aquí


Con un tenedor aplastamos el queso de cabra y lo mezclamos con la cebolla confitada, con esta mezcla rellenamos las flores de calabacín, una cucharadita dentro de cada flor y después juntamos las puntas de los pétalos enroscándolas un poco con cuidado de no romperlas . Lo repetimos con todas las flores y las vamos reservando. 



Hacemos una mezcla con las dos cucharadas de harina, un poco de sal y tres cucharadas de agua bien fría o más si véis que hace falta, tiene que quedar una pasta más bien líquida y lisa, sin ningún grumo. Pasamos las flores por esta pasta, que queden bien impregnadas por todos los lados. 



En un sartén bastante ancha ponemos abundante aceite a calentar para freír las flores, una vez caliente las vamos friendo todas por tandas hasta que ya estén. Las vamos disponiendo sobre papel de cocina para absorber el aceite sobrante como en cualquier frito. 



Las servimos enseguida con un poco de perejil picado por encima, ya veréis qué delicia!