Bocaditos de salchichas de Frankfurt


Bocaditos de salchichas de Frankfurt


Otros aperitivos de aquellos que me gustan a mí, facilísimos de hacer y con un resultado espectacular, ¡si todo fuera así! Usé unas salchichas de Frankfurt ahumadas buenísimas y unos cuantos de estos bocaditos los hice con mostaza y el resto con ketchup, así que el resultado ha sido delicioso. 


¡Otra para añadir a mi repertorio de pastitas saladas de aperitivo!




Bocaditos de salchichas de Frankfurt, ingredientes:


1 lámina de hojaldre cuadrada 
1 paquete de salchichas de Frankfurt de calidad 
ketchup 
mostaza, yo utilicé de tipo americana, amarilla, pero puede ser Dijon, a la ancienne, con miel ... 
1 huevo batido para pintar 
semillas para decorar, en este caso es sésamo negro, también quedan bien semillas de lino...





Bocaditos de salchichas de Frankfurt, preparación:



Sacamos el hojaldre del envoltorio y lo dejamos que respire unos 5 minutos antes de desenrrollarlo. 

Desenrrollamos la lámina de hojaldre, ponemos una tira de salchichas de Francfurt a unos 3 centímetros del final de la lámina de hojaldre. y ponemos un cordón de ketchup o de mostaza al lado de las salchichas. 

Empezamos a enrollar la pasta alrededor de las salchichas y, cuando la lámina de pasta ya las rodee y los dos extremos de pasta se monten, la cortamos a lo largo. Habremos formado un cilindro alargado que haremos rodar un poco por una superficie enharinada o por encima del papel en que viene la pasta para que quede bien redondo y sellado. 

Ahora dejamos estos cilindros alargados un rato en el congelador para que al cortarlo sea más fácil y el corte quede más limpio. Si queremos prepararlos con antelación ahora los dejaríamos en el congelador hasta el día de usarlos.



Para poder cortarlos más bien deben estar semicongelados, (media hora de congelador o, si los tenías congelados, sacarlos un rato antes a que se medio descongelen). Cuando los tenemos en este punto los cortamos en trozos de unos tres dedos de largo, depende de cómo os gusten, los ponemos en una bandeja de horno forrada de papel sulfurizado o de una lámina de teflón, los pintamos con huevo batido y repartimos por encima unas cuantas semillas para decorar y dar un puntito de sabor, en este caso sésamo negro. 

Los horneamos con el horno precalentado a 180 º durante unos 10 o 12 minutos, ya sabes que hay que vigilar que no se quemen porque cada horno es un mundo, cuando los veas dorados ya estarán a punto, ¡aunque también lo sabrás por el olor que te cogerá toda la cocina! Si te sobran y los quieres recalentar puedes hacerlo tranquilamente en el horno (nunca en el microondas, perderían el toque crujiente!) ¡Aunque fríos también están deliciosos!


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